lunes, 11 de febrero de 2008

Fría mañana, calor de café

Fotografía: Café con espera. LUIS
Esa mañana un café con leche sería la clave para cerrar la puerta por donde se fugaba su vida.

Carlos y Joanna tomaron el café juntos antes de iniciar sus labores diarias en la oficina. Sentados en las frías sillas de aluminio invadidas por la sumisa luz que concede la mañana, observan los verdes revueltos que brinda el cerro el Ávila.

Joanna en cada amanecer enfrenta esa ausencia que tan profundamente siente. Con la nostalgia que invade su pensamiento, dio unas sacudidas a la bolsita que contiene el azúcar, la rasgó lentamente y derramó los blancos cristales sobre la espuma, esperó unos segundos con la mirada fija viendo como el azúcar se hundía, se diluía, la revolvió.

—Aún lo recuerdo, vive en mis días, en mis noches — dijo con voz suave, impregnada de melancolía

—Joanna, agradece lo vivido. Es pasado, nada de lo que viviste será igual en el futuro, hoy ya no son los mismos.

—Duele, duele— viéndole a los ojos dijo

—Porque has amado —con un mohín en sus labios le contestó Carlos. — ahora lo único que te queda es convertir esa miseria que sientes en victoria.

Tomó su taza, después de dar un sorbo concluyó

—La vida es tan efímera, tan volátil, tan corta como el calor de este café, así que… tómatelo antes de que se enfríe.

13 comentarios:

Maritza Chavier dijo...

Hola Francisco, que buen relato para ilustrar que de las crisis personales se debe salir fortalecido y concentrarse en lo ganado ¡NO EN LO PERDIDO!

Recibe mi saludo

ASPASIA dijo...

¿y tu le creiste?

Angie Sandino dijo...

Me quedo con la frase maestra del final: la vida es como esa taza de café, asi que tomalo antes que se enfríe... es decir... vive ahora y disfruta mientra dura el momento... luego quizas ya sea tarde...!

Un abrazo!

Anónimo dijo...

Excelente, creo que es uno de los que mas me ha gustado. Real y melancolico.
VG

Mitchele Vidal dijo...

Me gusta esa imagen que nos recuerda que el Ávila nos revuelve todos los verdes, ¡y en eso siempre salimos ganando!

Mua!

Ileana Hernández G. dijo...

Felices ellos, que en medio de la nostalgia o melancolia, aún pueden conseguir leche para acompañar al café...

Lilian Córdova dijo...

ESta súper bueno, demasiado bueno!!!!

mi despertar dijo...

Mas que bueno, va con mi texto hablamos de lo mismo de otra manera....... del pasado que no puede volver, de no poder enmendar lo que no pudo ser.
besos, ponelo en enlace es hermoso

MoonWalker dijo...

Pancho, haciéndole caso a Lenín reescribí este relato comenzando por la acción. La drama se revela sola, aunque me quedo con "la sumisa luz que concede la mañana". Poderoso!

Un abrazo

Luisa Elena Sucre dijo...

El "aquí y el ahora" final de tu relato es para mi la guinda ...

A mi me gusta tomarme la vida a sorbos lentos antes de se enfríe (o de que yo me enfríe dos metros bajo tierra).

Cariños

DIEGO dijo...

Que excelente metafora esa la del café, me gustó mucho.
Ahora mismo voy por un cafe, antes de que se enfrie...

Saludos Francisco y buen finde

MO dijo...

Muy buen texto Pancho!

Intriga, atmósfera, final y frases e imagenes fantásticas!

Me gustó mucho!

cariños!

(gracias por tus comentarios!)

La rusa Joropera dijo...

La vida es un instante porque siempre estamos en el ahora, eso es lo más increíble y lo vivimos y vivimos hasta siempre no se acaba, ese instante no se acaba...