miércoles, 10 de febrero de 2010

Obsesión ornitológica

Fotografía: Australia raven at lunch. Flicker.com


Por cuidar aves, Margarita quedó ciega; eso sí, nunca dejó de amar a sus cuervos.

3 comentarios:

Hernán Lameda Luna dijo...

A veces la gente se enfrasca en aquello que no la deja vivir o le hace daño. Este minicuento muestra eso.

Kari-Kari dijo...

Aferrarse a ciertas cosas puede ser muy dañino.
Cría cuervos...

Georgia dijo...

Bien lo dice el dicho no????

un gusto leerte

te abrazo