
Sentado en la azotea del edificio, una brisa fría caló en sus huesos como sus recuerdos. Las estrellas se confundían con las incandescentes luces de la agitada ciudad. En el suelo, frente a él, formando un círculo, dispuso los envases con los productos necesarios para hacer la torta de cumpleaños. Formaba parte de su rito, impregnar aquella materia prima de la luz cósmica que procedía del universo. Allí permaneció inmóvil, con los ojos semi cerrados; los pensamientos se fueron alejando, difuminando lento, por un espacio de tiempo que no reconoció hasta sentir en su rostro el despuntar del alba.
Las tortas de cumpleaños que hacía Oscar tenían la propiedad de hacer cumplir los deseos a quien las recibía de sus manos, eran mágicas. Ese 4 de Junio reglaría una que cumpliera su cometido y a su vez le devolviera a él lo perdido.
Ana Cristina y él eran vecinos, sus dormitorios coincidían en la verticalidad a tres pisos de distancia. En los dos cumpleaños que duró su relación, nunca se le ocurrió obsequiarle un pastel, a pesar que durante ese tiempo, sin condición se entregaran la vida y sus cuerpos en veladas delirantes.
En la mañana, introdujo en el recipiente de la batidora los productos en el orden que le exigía la receta. Concentrado en el monótono sonido, fluían de él oníricas cintas de colores impregnadas de imágenes y deseos que se mezclaban en el torbellino cremoso, achocolatado.
La horneó, la decoró.
Bajó tres pisos. Tocó el timbre. El visor de la puerta perdió su luz. Ana Cristina le abrió.
-Hola, este es un día especial- le dijo con un gesto de ofrenda en sus brazos.
-Todos los días son espaciales- con desdén ella respondió.
-¡Feliz cumpleaños!, para ti.
Con una sonrisa obligada, descolgada, le dio las gracias.
Al día siguiente, esa mañana se encontraron en el ascensor. Un aroma dulce le embriagó. El espejo la reflejaba; vestía de colores, el cabello rojizo brillaba sobre sus hombros, las comisuras de sus labios dibujaban en su rostro una ilusión y sus pupilas chispeaban de júbilo. Un fulgor llamó su atención, bajó la mirada y observó su mano blanca, la recordó rozando sus mejillas, sus labios; en su dedo, un anillo de compromiso.
Oscar salía rumbo a New York. Esa mañana la vio como una vez la conoció. Ella cumplió su deseo y él había recuperado el sentido de la vida.
15 comentarios:
Me gusta mucho, Fran!
Y la palabra azotea me hizo viajar a sitios que extraño!
Si es tu cumple, Felicidades!
Que pase como en tu cuento, que tu deseo se haga realidad ý que el vehículo para que eso pase sea el cariño y la amistad!
abrazos
Aquí en la ruta, de visita, de paso, paso por gusto etc etc
Miau.
Saludos Francisco, haremos lectura de este post en la edición de Librería Sónica que saldrá al aire el próximo domingo 15 de junio.
!Que lindo¡. Si de veras se pudieran hacer tortas así, me encantaría cumplir todos los días para que me regalaran una.
Muchas felicidades, espero que cumplas muchos más
besos
lágrimas de mar
Esplendido texto escritor
Saludos de un blogger
Felicitaciones
Bello texto.
¿Hoy es tu cumpleaños? Seguro que si… eres DEMASIADO GEMINIANO. Géminis está regido por Mercurio, el mensajero de los dioses, Hermes para los griegos… Hermes, tan… maestro de las palabras. Ya lo verás el jueves que viene.
Un abrazo, nos vemos pronto
Rosa Clemente
Bello texto.
¿Hoy es tu cumpleaños? Seguro que si… eres DEMASIADO GEMINIANO. Géminis está regido por Mercurio, el mensajero de los dioses, Hermes para los griegos… Hermes, tan… maestro de las palabras. Ya lo verás el próximo jueves.
Un abrazo, nos vemos pronto
Rosa Clemente
Que entrada más original.
me ha gustado mucho..
no se si realmente es tu cumple..
y si es asi..
aunque retardado.
FELIZ CUMPLEAÑOOOOOOOOOOO
ABRAZOS.
Por cierto!
pense que ya habia echo un comentario sobre este post hace unos dias.. que raro..
peor bueno lo repito.. si..
A todos, gracias por sus comentarios y la fidelidad para con el TELAR DE PALABRAS.
Respecto al cumpleaños, es el de Ana Cristina, el personaje del ralato.
Pra la próxima me envian sus felicitaciones el 30 de Mayo, eso si, con regalito...
Muy bueno, que forma de narrarlo, me ha gustado bastante, felicitaciones por la historia y como no me canso de decirlo: Excelente como siempre. Un saludo
En buen criollo la anécdota de este relato sería: "cachicamo trabaja pa' lapa"
Por cierto, hablando de tu cumple, te llamé pero nadie salió al encuentro de mis felicitaciones. ¿Será que estabas preparando esa torta?
Mua!
Texto bien escrito donde lo pongan, redondo como una canica, intenso como beso de quinceañera...bravo.
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